miércoles, 28 de enero de 2015

Llave maestra - María A. Mónaco



Llave maestra

Llave maestra
que abre y cierra portales,
tamiza la luz del norte,
atrapa sueños de olivos.
Pasa en días de noviembre
cuando el tibio sol es piedra.
Tanta desidia ciega:
sal y bruma hecha desprecio.
Hoy encuentro abiertas
las ventanas de memoria
(pájaros de ojos que vacilan)
El viento mueve mis sandalias,
el viento viene y me lleva.
No le temo a la tormenta,
limpia el sueño de la noche
mientras la tristeza duerme.
Siempre espero al pie del muro,
huérfana de alas,  a que vuelva.

© María A. Mónaco
Foto: Bernardo Nieuwland

viernes, 23 de enero de 2015

Desde los afectos - Mario Benedetti



Desde los afectos - Mario Benedetti

¿Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno sólo tiene que buscarlo y dárselo.
Que nadie establece normas salvo la vida.

martes, 20 de enero de 2015

Antes del comienzo - Octavio Paz



Antes del comienzo - Octavio Paz


Ruidos confusos, claridad incierta
Otro día comienza.
Es un cuarto en penumbra
Y dos cuerpos tendidos.
En mi frente me pierdo
Por un llano sin nadie.
Ya las horas afilan sus navajas.
Pero a mi lado tú respiras;
Entrañable y remota
Fluyes y no te mueves.
Inaccesible si te pienso,
Con los ojos te palpo,
Te miro con las manos.
Los sueños nos separan
Y la sangre nos junta:
Somos un río de latidos.
Bajo tus párpados madura
La semilla del sol.
El mundo
No es real todavía,
El tiempo duda:
Sólo es cierto
El calor de tu piel.
En tu respiración escucho
La marea del ser,
La sílaba olvidada del Comienzo.

sábado, 10 de enero de 2015

La luna - Jorge Luis Borges



LA LUNA – JORGE LUIS BORGES
A María Kodama

Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Final del año - Jorge Luis Borges



FINAL DEL AÑO - Jorge Luis Borges

Ni el pormenor simbólico
de reemplazar un tres por un dos
ni esa metáfora baldía
que convoca un lapso que muere y otro que surge
ni el cumplimiento de un proceso astronómico
aturden y socavan
la altiplanicie de esta noche
y nos obligan a esperar
las doce irreparables campanadas.
La causa verdadera
es la sospecha general y borrosa
del enigma del Tiempo;
es el asombro ante el milagro
de que a despecho de infinitos azares,
de que a despecho de que somos
las gotas del río de Heráclito,
perdure algo en nosotros:
inmóvil.

Jorge Luis Borges
Fervor de Buenos Aires (1923)

viernes, 28 de noviembre de 2014

Un deseo - Víctor Hugo



Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.

Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro

Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un gato,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
te sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuántas vidas
está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese
sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno
de tus defectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.


Víctor Hugo

(Imagen: Ton Dubbeldam_ Schoonhoven_ 1957)

La gente que me gusta - Mario Benedetti (fragmento)

La gente que me gusta


"Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios..."

Mario Benedetti

lunes, 27 de octubre de 2014

Llueve - María A. Mónaco




Llueve (fragmento)

Llueve.
Llueve de día,
en el renglón de abajo.
La calle cae hacia el techo
de la incongruencia.
La sudestada arrasa,
arranca las hojas,
destroza tu nombre...

María A. Mónaco

domingo, 26 de octubre de 2014

Dolor - Alfonsina Storni


El 25 de Octubre de 1938, la poetisa y escritora argentina Alfonsina Storni se quitaría la vida internándose en el mar de la denominada Playa La Perla de Mar del Plata. 




Quisiera esta tarde divina de octubre
Pasear por la orilla lejana del mar;
Que la arena de oro, y las aguas verdes,
Y los cielos puros me vieran pasar.
Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
Como una romana, para concordar
Con las grandes olas, y las rocas muertas
Y las anchas playas que ciñen el mar.
Con el paso lento, y los ojos fríos
Y la boca muda, dejarme llevar;
Ver cómo se rompen las olas azules
Contra los granitos y no parpadear
Ver cómo las aves rapaces se comen
Los peces pequeños y no despertar;
Pensar que pudieran las frágiles barcas
Hundirse en las aguas y no suspirar;
Ver que se adelanta la garganta al aire,
El hombre más bello no desear amar;
Perder la mirada, distraídamente,
Perderla, y que nunca la vuelva a encontrar;
Y, figura erguida, entre cielo y playa,
Sentirme el olvido perenne del mar.


Alfonsina Storni Martignoni (Sala Capriasca , Suiza , 29 de mayo de 1892 – Mar del Plata, Argentina , 25 de octubre de 1938) fue una poetisa y escritora argentina.

jueves, 2 de octubre de 2014

Morir es retirarse, hacerse a un lado - Jaime Sabines


Morir es retirarse, hacerse a un lado

Morir es retirarse, hacerse a un lado,
Ocultarse un momento, estarse quieto,
Pasar el aire de una orilla a nado
Y estar en todas partes en secreto.

Morir es olvidar, ser olvidado,
Refugiarse desnudo en el discreto
Calor de Dios, y en su cerrado
Puño, crecer igual que un feto.

Morir es encenderse bocabajo
Hacia el humo y el hueso y la caliza
Y hacerse tierra y tierra con trabajo.

Apagarse es morir, lento y aprisa
Tomar la eternidad como a destajo
Y repartir el alma en la ceniza.

Jaime Sabines

(Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 25 de marzo de 1926 - Ciudad de México; 19 de marzo de 1999)
Poeta y político mexicano, considerado como uno de los grandes poetas mexicanos del siglo XX.