jueves, 26 de diciembre de 2013

Siete de la Tarde - María A. Mónaco







Siete de la tarde


Siete de la tarde.

Bendita hora de brújula secreta.

Mis ojos voltean hacia el muro

de lo irreversible.

La bruma llega como el manto

de olvidos y dolores de todas las mujeres.

La calle es puente y grieta.

Un día más y no habrá vida.

Es ahora: en el desquicio

en la obsesión, en la caída,

cuando el sol se inclina

en el doblez que un día fue nuestro.

No hay palabra

que desnude el viento.

Sólo Dios sabe los misterios

de esa maldita hora

en que mis voces callan.


María Andrea Mónaco

domingo, 22 de diciembre de 2013

Álamos de Aspen - María A. Mónaco



Álamos de Aspen


Mañana helada.

Diapasón de bruma.

Punto que de tanto en tanto

entorpece la blancura de los tallos.

Mira cómo el frío se dispersa

en el roce de los dedos.

Las hojas giran como niños

y hacen música con la respiración.

Humedad de rojos encrespados

en la flor de nuestro suelo.

Epígrafe del árbol celta

en el fondo de mis manos.

Escucha el espíritu del viento

que sacude nuestra risa.

Espera todo de ellos, los álamos.

La aparente quietud de la postal

que una noche me dejaste en el camino.

Cada árbol se parece a un día

esperando ser luz en la mañana.


María A. Mónaco


domingo, 15 de septiembre de 2013

Como una isla blanca - Jesús Álvarez Pedraza





Como una isla blanca


El silencio cae como una noche rota
sobre la tierra de mis pasos sin caminos,
y los rascacielos de la tristeza
envuelven en sus bostezos los ojos del alba
de este cuarto sin rostro ni tiempo
que se traga la luz...

Hay una mujer que espera un vaso de ternura,
que mis ojos le canten con la música del agua
a la desnudez de todos sus aromas
en el sublime minuto que lloran los pájaros
que van a posarse en la cumbre de sus pechos.
Hay una mujer que espera que yo la ame
y está dormida como una isla blanca
entre los potros que parten el cielo.
Ella es una isla sin nombre,
una diosa de espumas
donde nacen y mueren los ríos que desembocan en mis labios
donde ya no llegan mis manos que han perdido sus voces.
Una mujer espera que le quite el vestido de ceniza,
una mujer espera desordenadamente
que le bese la memoria.

JESUS ALVAREZ PEDRAZA

(Poeta cubano contemporáneo, residente en USA)

sábado, 14 de septiembre de 2013

No te salves - Mario Benedetti

Un día como hoy, un 14 de Septiembre, pero de 1920, nacía en Paso de los Toros, Uruguay, un grande de la Poesía Latinoamericana: Don Mario Benedetti.

No te salves


No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.


Mario Benedetti
(Paso de los Toros, Uruguay, 14 de septiembre de 1920Montevideo, Uruguay, 17 de mayo de 2009)

viernes, 6 de septiembre de 2013

Para ti - Mario Islasáinz






Para ti


Escríbeme en el alma

el tiro certero de lo inquebrantable.

Ausencia del todo en el revés de lo ido.

Sable que en la penumbra

comprende el juego del resplandor

que ha huido,

diafragma que descompone

la desmesura de ésta necesidad

que reclamo.

Balbuceo de tu vientre

sin alumbrarse.

Prisma que rebasa

la suspensión de líneas

escritas al vacío,

por este derrotado

que denuncia

haber caído en la servidumbre

de la palabra escrita,

solo para ti.


Mario Islasáinz

(poeta mexicano contemporáneo)

domingo, 23 de junio de 2013

El encuentro - María A.Mónaco






El encuentro
Agua de lluvia: huésped del risco
que aquella tarde se deshizo en tu mirada
(yo observaba el cielo náufrago detrás de tu silueta).
La cuerda de Bengala amarró la tempestad
y los miedos táctiles mojaron el paisaje,
tus manos, la quietud, los pensamientos.
Tus pies dormidos como anclas coloniales,
el poema de Borges en la arena,
el sol cubriéndonos de trigo la cabeza.
No conozco las huellas de tu vida,
el ancestro retazo de tus pasos.
Los míos se marean en un círculo sin fin.
Dueño de un instante tu abrazo se proclama
viento mensajero, preludio del Eterno.
El principio se hace luz
como el oro de los tigres que nace del poniente.
María A. Mónaco

sábado, 9 de febrero de 2013

Infancia - María A. Mónaco



La luna salía de su cáscara sin miedos
y un carretel de estrellas
tomaba su lugar en el gran techo.
Debajo, nuestros pies de niños,
en la rústica alfombra de gramíneas,
ansiosos, buscaban el halo de luz
que proyectaba cada astro.
Hace un cuarto de mi vida, varios años,
algunos rememoro, otros se han perdido
en la antesala del pasado.
Hoy, es el brillo de la ausencia
(¿los seres que se han ido aún nos hablan?)
el que encuentro en el cielo oscurecido.
Una conexión premonitoria.
Nadie mas que tú, nenito mío,
con tus cuatro años de inocencia
me pregunta si mirando las estrellas
hemos de pedir un deseo,
ése que solo ha de cumplirse cuando el sol del nuevo día
se lleve las palabras.
María Andrea Mónaco


jueves, 31 de enero de 2013

EL HUMO SOBRE GÉNOVA - Rafael Indi

EL HUMO SOBRE GÉNOVA

Bienvenidos o prohibido el paso a los extraños


Partido del Nacional Desprecio

Quién iba a decir que amor y capitalismo
comparten una similar mecánica,
que sólo más de lo mismo puede salvar su rueda.
Rompimos
la
cuarta
pared
para convenceros.
Los telones penden del escenario
como humo de confeti sobre Génova,
rasgando los doseles de la duermevela
cada cuarto creciente.
Un salto desde el faro resulta inolvidable,
la muerte del cisne un imperativo categórico.
Aquella careta de venganza
simplemente tiene hoy
una mueca más enferma de lo normal,
nada más.
Acaso el grito de Marsias vuestro retrato.
Nuestra comedia
a cara descubierta.
Nuestra paradoja
inexistente.
La tramoya colmada de piedras
y mutilaciones en primera fila por un palco reservado.
Diderot se equivocaba.
Una noche haréis abrasar los telones
y sólo será para pintar con fiebre:
Necesitamos nuevas mentiras.
Rafael Indi
de su Poemario: "Un aplauso americano" - 2013

EL GLOBALISTA REPORTER: Las paredes de 'Acción Poética'

EL GLOBALISTA REPORTER: Las paredes de 'Acción Poética': Armando Alanis Pulido (México, poeta y promotor cultural) no trae consigo las secuelas de las batallas de la ciencia pero sí poesía, poesía ...