martes, 23 de octubre de 2012

Ocaso encendido - María A. Mónaco



A Rafael I.

Ocaso encendido


Tus palabras se vuelcan en la escena

sin ninguna complacencia

con la finitud del mundo,

con la medida dada,

con los tonos de las sombras conocidas.

Tu inquietud galopa como roja madrugada

que se contempla desde un puente.

Aquí y Mas Allá se desvanece

toda voluntad de entendimiento:

los sueños liberados son la esencia

del ojo que se posa.

No importa el ayer ni su abstracto pergamino.

El viento ha rotado hacia el ocaso encendido.

Acaso nunca serás (ni seré) un poeta domesticado.



María A. Mónaco

18-10-2012

2 comentarios:

  1. Muchas gracias María José por llegar hasta mi poema y dejarme tu impresión, un abrazo!

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